Yo

Un poco de mi…

Nací el 6 de Enero del 1994, mi madre me llamó Carlos. Pero en una ocasión mi hermana Wendy me empezó a llamar Charlie y desde entonces mi familia y amigos me llaman así.

Empecé a escribir desde muy pequeño, recuerdo que mis primeros escritos eran sobre el amor, mis amigos siempre me pedían notitas o pequeños párrafos para conquistar a las chicas que les gustaban. Luego a mis 15 años vi que tenía talento para hacer frases motivadoras; ese mismo año me anime a dar mi primera conferencia sobre el éxito, fue en mi salón de clases. Desde ese día no he parado y he estado en muchos escenarios con diferentes audiencias.

Colegios y Universidades han sido las plataformas para ayudar a otros a alcanzar su propio destino, lo cual me hace sentir privilegiado. Mi primera frase que invente, dice: “Cada día sigue tu propia estrella, porque son tus objetivos”. Estuvo pegada en mi salón de clases, arriba de la pizarra por casi un año, nunca olvidare eso.

Actualmente estudio Ingeniería Industrial. Admiro mucho a mis papas, creo que mi mama me heredo la imaginación y mi papa la creatividad. Siempre he escuchado de parte de ellos palabras de grandeza para mi vida. Todo el tiempo me motivan a soñar en grande. Ahhhh! Y antes que se me olvide, me encanta el café.

Mi trabajo es y seguirá siendo mi hobby preferido y nunca me cansaré de aprender, compartir y ayudar a otros.

“Cada día sigue tu propia estrella, porque son tus objetivos”.

El secreto de mi éxito…asociarme con Dios.

Todos los días intento aprender algo nuevo, lucho por lo que quiero.

Me gusta escuchar música mientras leo o cuando hago alguna actividad que me gusta.

Cuido mucho mi marca personal, mi imagen, siempre me visto diferente para cada conferencia.

Cuando muchos salen a fiestas yo me encuentro trabajando en mis sueños.

A veces mientras manejo, estoy tomando café o realizando cualquier actividad, viene la inspiración y comienzo a escribir. Tengo una gran cantidad de títulos en la aplicación notas de mi iphone.

Tomo muchos riesgos.

Me gusta dar,  pero confieso que para mí es más difícil  entregar mi tiempo que mi dinero, soy riguroso y extremo con ello;  mi tiempo no volverá jamás, el dinero si.

actitud180

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