The Shack episodio II

Encontré un estudio muy bueno sobre un norteamericano que ha postulado aseveraciones bien atrevidas en el campo de las ciencias. Sostiene, Bruce Lipton, que el auténtico motor de la vida no se refiere a los genes, sino el entorno y la cooperación personal. En otras palabras, son nuestros pensamientos y creencias los que controlan nuestra biología. Y si fuera poco profundiza más comentando que no somos víctimas de nuestros genes. Está comprobado que esos comportamientos que tenemos, es decir nuestra herencia no son solo biológicas y psicológicas, sino también espirituales. Eso va transcurriendo de generación en generación y tiene muchas consecuencias en nuestra mente.

En ocasiones vemos a jóvenes que salen motivados de un gran mensaje, pero al llegar a la casa y en la cotidianidad se apaga aquel fuego y es porque aquellos esquemas mentales con los que batallan vuelven a tomar lugar posicionándolos de nuevo en la misma situación de derrota. Por ahí muchos jóvenes emprendedores quieren ser diferentes, pero no saben cómo hacerlo. Es el resultado de ignorar que para cambiar muchos de sus pensamientos deben proteger su mente aprendiendo la palabra de Dios. Su palabra tiene el poder para transformar y convertirte en una persona con un gran potencial. Pero eso requiere valentía para anteponerse a comentarios o comportamientos de tus padres e incluso hermanos. Entendiéndose aquellos que están en contra de lo que Dios dice en la biblia.

Meditemos un ejemplo…

El padre Abraham ya había muerto y ahora ya era turno de la siguiente generación seguir con la misión que se le había encomendado por Dios. Sin embargo, hay algo muy curioso, en cierta ocasión el padre Abraham negó a su esposa diciendo que era su hermana por miedo a que lo mataran. Años más tarde su hijo sin dar cuenta, es decir, Isaac hizo completamente lo mismo:

“Isaac se quedó en Guerar. Y cuando la gente del lugar le preguntaba a Isaac acerca de su esposa, él respondía que ella era su hermana. Tan bella era Rebeca que Isaac tenía miedo de decir que era su esposa, pues pensaba que por causa de ella podrían matarlo.” Génesis 26:6-7.

Acaso Abraham le dijo a su hijo: “Cuando te encuentres en problemas niega a tu esposa”, claro que no, es más probable que le dijera: “Cualquier oportunidad que tengas niega a tu suegra”. Pero no hay forma de sustentar que haya existido esa conversación, lo que nos dice que ahí ocurrió una transferencia espiritual. Cuando el Espíritu Santo me dio luz  y entendí la historia de estos dos hombres, me di cuenta que muchas de mis luchas eran el resultado de decisiones pasadas, de cosas que habían hecho mis ancestros. Pero hay una salida, eso me alegra mucho por ti y por mí, pues a través de Jesús, nuevas criaturas somos y mientras permanezcamos meditando, pensando, hablando Su palabra los cambios vendrán a nuestra vida.

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https://www.youtube.com/watch?v=CL0yUbSS5Eg   En ocasiones mientras tomamos un rumbo, un camino, una nueva aventura, surgen desafíos que se anteponen a nosotros y no

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