Las redes sociales son una bebida alcohólica

Los millennials se han vuelto el ojo del huracán de las redes sociales, la comunicación por la red se podría llamar el otro órgano adherido a sus vidas. Para algunos se ha convertido en su tanque de oxígeno, porque cuando por alguna razón no están con su teléfono inteligente les empieza a faltar la respiración. Es difícil soltar y permanecer ocupado en otras actividades, eso si lo creo de primera mano; pero no es imposible.

Muchos de los millennials a pesar de conseguir lo que quieren, por ejemplo un trabajo, en algunos casos y podría decir que la mayoría no se sienten felices. Por lo que me puse a investigar  que seria de ayuda para aportar algo positivo y que esta generación de un giro de 180 grados a su actitud y llene de alegría sus vidas.

Simon Sinek  escritor y conferencista, inglés, reconocido por su concepto de «El circulo dorado», mencionó en una entrevista: «Lo que les falta a los millennials para ser felices es una pieza fundamental», la cual la dividió en cuatro partes:

1. La crianza

Los padres les dijeron todo el tiempo que eran especiales, les dijeron que tendrían todo lo que quisieran en la vida, sólo por quererlo. Algunos recibieron honores no porque los merecieran, sino porque sus padres se quejaron en la escuela. Muchos recibieron la mejor nota porque los profesores no se querían enfrentar a sus padres.  A otros les dieron medallas por participar o incluso por llegar de último. La ciencia es clara, eso devalúa el valor de la medalla. Tomas a este grupo de personas, se gradúan y obtienen un trabajo. Caen en el mundo real y en un instante se dan cuenta de que no son especiales, que sus padres no pueden conseguirles una promoción, un ascenso laboral, que consigues nada por llegar de último. En un santiamén su auto-imagen se viene abajo. Tienes una generación entera que crece con menor autoestima que las generaciones anteriores, menciona Sinek.

También agrega: Creamos un mundo como Facebook e Instagram…presentándole a la gente que la vida es asombrosa incluso si se está deprimido. Todos suenan rudos, como si lo supieran todo y la realidad es que hay muy poca fortaleza. Eso nos lleva al siguiente punto.

2. Tecnología

Sabemos que la interacción con las redes sociales y nuestros celulares liberan un químico en el cerebro llamado «Dopamina», por eso cuando recibes un mensaje se siente bien, todos lo hemos sentido. Cuando estamos un poco tristes o solos enviamos 10 mensajes a 10 amigos: «Hola»,»Hola»,»Hola»…porque te alegra  cuando te responden.

Por eso vemos cuantos «likes» tenemos, volvemos 10 veces a ver que está pasando, surgen expresiones como «Mi Instagram esta subiendo lento», «¿Hice algo mal?», «¿Ya no les gusto?»…

El trauma de los niños de ser eliminados de «Amigos». Cuando sabes que logras mantener amigos y salen las cosas como quieres en las redes sociales, sientes una dosis de dopanima y se siente bien. Por eso nos gusta. La dopamina es el mismo químico que nos hace sentir bien cuando fumamos, cuando bebemos o cuando apostamos. En otras palabras, es altamente adictivo. Tenemos restricciones de edad para fumar, apostar y el alcohol, pero no para las redes sociales ni los celulares. Lo cual es equivalente a abrir la licorera y decirles a los adolescentes: «Mira sabemos que esa etapa te pone triste, así que, acá esta la botella». Eso es básicamente lo que pasa cuando tienes una generación entera que tiene acceso a un adictivo llamado redes sociales.

Casi todos los alcohólicos descubren el alcohol en la adolescencia, los efectos de lo ya mencionado les ayuda a sobrellevar el estrés y la ansiedad. Desafortunadamente eso queda grabado en sus cerebros. Cuando sufren estrés fuerte, no acudirán a una persona, buscarán la botella.

Lo que pasa es que permitimos el acceso ilimitado a estos aparatos y redes productoras de dopamina que los están programando. Lo que, vemos cuando crecen es que muchos chicos no saben como tener relaciones profundas ni significativas. Sabemos que la ciencia es clara al decir que la gente que pasa mas tiempo en Facebook sufre indices mas altos de depresión que quienes pasan menos tiempo. Estas cosas se balancean. No hay nada de malo en la redes sociales solamente es de buscar el equilibrio. Si estas cenando con tus amigos y mandas mensajes eso es un problema. Es una adicción. Destruirá tus relaciones, te costará tiempo, te costará dinero y hará tu vida peor, dijo Sirek.

3. Paciencia

Crecieron en un mundo de recompensa instantánea. Ahora añade la sensación de impaciencia. Conozco personas que se saltan varios capítulos de la serie solo para ver el final. ¿Quieres salir con alguien? Ni siquiera tienes que aprender a ser cauteloso. Solo deslisas el desbloqueo del celular y decís: «Soy un galán, ¿Salimos?»  No tienes que aprender los mecanismos sociales de supervivencia, eso es en realidad lamentable. Todo lo que quieres lo puedes tener instantáneamente. Excepto: satisfacción laboral y fortaleza en las relaciones. No existe una app para eso, añadió Simón. 

Enfatizo que el viaje completo hacia el triunfo verdadero es arduo, largo y difícil. Si no buscas ayuda y aprendes las habilidades te caerás de la montaña, dijo en su penúltima intervención.

4. Ambiente

A los que les toco una mala situación y los ponemos en ambientes corporativos en donde importan más los números que los chicos, donde les beneficia más las ganancias a corto plazo que la vida a largo plazo de este joven ser humano, entonces eso no les esta ayudando a construir confianza; no les ayudan a superar los desafíos del mundo digital y a encontrar más balance. No les brindan las herramientas para superar la necesidad de recompensa instantánea, no se les entrena para alcanzar la felicidad,el impacto y la realización que obtienes trabajando duro por mucho tiempo.

Algo grande no se puede hacer en un mes e incluso en un año. Es más, ellos se sienten culpables porque creen que no pueden hacer tratos. Pero en realidad el problema es de las corporaciones pues hay una gran falta de liderazgo en el mundo de hoy. Es responsabilidad de las compañías. Tenemos que trabajar duro para volver a tomar su confianza, nos tenemos que esforzar para enseñarles las habilidades sociales que les faltan, explicó Sinek.

Amig@ si tomas estas grandiosas sugerencias te aseguro que tendrás una vida de éxito, nada podemos hacer por el pasado; pero si poseemos el presente.¡Así, las redes sociales no serán mas una bebida alcohólica!

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