Una nueva llave para el carcelero episodio 2

Recuerdo que hace mucho tiempo escribí el primer episodio de esta fabulosa historia, que se entretejió en medio de la dificultad y misión de dos hombres, embajadores de  Dios. Hombres de Dios, que estaban dentro de una cárcel haciendo un servicio secreto, si muy secreto, por que cuando el Espíritu de Dios te guía, solamente queda de socio a socio, de padre a hijo, lo cual para los demás se vuelve un secreto.

Siguiendo con el guión, también en la historia renacen hechos maravillosos, asombrosos. Es parecido a cuando la flor de loto se abre paso en medio del pantano cenagoso, en medio de aquel panorama desesperanzado surge la creación más hermosa: la respuesta de Dios. Sale a flote el día menos esperado sin pedir permiso y es algo fantástico para todos. ¡Y este día así puede pasar contigo!

Sin embargo, no quiero decir que fue fácil, de ninguna manera, no tengo en poco el dolor ni mucho menos lo subestimo, por que cuando él aparece en la escena es algo muy difícil. Pareciera que en medio de la crisis Dios nos abandono, aunque no es así, pero lo sentimos de esa manera. Por eso hice este episodio 2, por que veremos esa otra cara de esta historia.

En la historia de Hechos 16: 22-34 de la cual hago cita. Observamos que hay varios personajes, pero esta vez solo haremos énfasis en Pablo y el carcelero.

Los dos se encontraban en la misma cárcel, permanecían ahí, uno por trabajo y el otro por la voluntad de Dios. Cuando en tu propia historia llega a ocurrir algo parecido, tal vez puedas confundirte, y desees alejarte de Dios; pero eso no es el deseo de Jesús. ¡No renuncies a la fe!

Platiquemos sobre una escena de la cárcel…

También sumémosle  que parece que la “cárcel del carcelero” es placentera y cómoda, que le está yendo bien, por ahí escuche “esa persona ni conoce a Dios y le va súper bien”. El enemigo muestra un espejismo de la realidad, le hace pensar a los no creyentes que vivir en pecado es una “cárcel” cómoda y que no causa ningún daño. Tienen un  buen trabajo, una familia, un buen auto  y un perro. Aunque no está mal tener esas cosas, quiero enfatizar que el enemigo dibuja esa cárcel como un palacio de rey, cuando en realidad es un destino eterno sin Dios.

Es triste cuando sabes la verdad, porque en lo personal quisiera que muchos carceleros de mi siglo tuvieran las llaves del Reino (ver Mateo16:19)  y no llaves que en realidad son puro alambre de hierro.

Deseo que lo veas de esta manera.

No importa las circunstancias que estás viviendo, tú te encuentras en ventaja como hijo de Dios, si crees en Jesús, por que dice la biblia que somos más que vencedores (ver Romanos 8:37). ¿Soy spoiler? ¡Nosotros ganamos al final de la película!

Hablemos de otra escena de la cárcel…

Cuando el mundo está desesperado y cree que acabo contigo, surgen las mayores muestras de heroísmo y admiración, porque mientras los demás presos estaban ahí en medio de los barrotes, escuchaban un cántico, un himno, un himno de campeones, un himno de esperanza, un himno de: ¡El gran Yo Soy está con nosotros!

Mientras Pablo y Silas cantaban el Dios que creó el cosmos preparaba un terremoto para librarlos, alistaba el rescate de sus amigos, para que el mundo supiera que donde hay un hijo de Dios, desciende la gloria con poder y autoridad ¡woahhhh asombroso!

Ninguna película se compara con esto, es una trama que estaría en un cuadro en la casa del carcelero, una foto con Pablo y Silas, para que cuando llegasen los hijos, nietos, bisnietos, dijeran: “Y así, comenzó nuestra gran historia…”

 

 

 

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https://www.youtube.com/watch?v=OYYHA3B6Ilo En el trailer de esta película que, fue una adaptación de la novela gráfica desarrollada por Pierre Christin y Jean-Claude

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